echada


















Cajón de los hechos
hecho de encajonar
guardar perder olvidar
Aaaaaah
hecha encierro

Si hasta yo tuve un amor
hace tiempo
guardo recuerdos
En el entre tiempo
de los trabajos
Trabajé por trabajar
hacer de digna hacerme digna hecha digna
Tantas veces me echaron
me indignaron

Ahí estaba yo
clasificados en mano
Inclasificada llené cajones
de curriculums
y vitae

En cerrada
y
había tanto que hacer
Aprender inglés
conseguir trabajo
para pagar inglés y así
conseguir trabajo

Quería SER YO como si valiera
me sacaba fotos
cuando nadie quería verme

Había olvidado el DNI
que no hay vuelta
ES CA PA
me dije
ya tarde
con celu de regalo

Llaman siempre del laburo
para cubrir también
ese horario
en que justo
hacés otra cosa

Otra cosa
sin paga
ni testigos

como escribir


























Cielo




Leés para saber qué sentís.
No cualquier cosa.
Oscurece como en los últimos años.
Habría que correr y alcanzar
algún lugar.


Leés para saber dónde estar.
Oscurece ya tarde. Sin duda
hay que moverse. Sin ganas
de nada o todo en boca cerrada.


Entra el cielo
a tantos ojos. Tan cierto
este celo de cielo.
Cielo abierto a tantos y
sin embargo
¡No hay lugar!


Nadie llama.
No hay destino.
Nada más éste de trabajar
para vivir
de dinerar para vivir
de dinerarse.


-¿Qué tenés para vender?
-Una deuda,
la promesa sin crédito.


Cielo oscuro.
Negro así
el peso
la deuda el día que se va
mientras dudás
decidís mal
caés
te ves caer
no te ves
no entrás
no salís.


Cielo perfecto.
Sin grietas sin tiempos sin mundos
sin “eses”:
Total
Cerrado
Sordo.






las caras las voces


Parte rota

de la naríz rota

sobredice una rotura:

Ahí

a la vista

y al fondo

algo roto.

Las caras las voces

-las otras-

pasan

rezan:

"No es felíz quien no quiere"

Deseo enorme de sufrir

descubre y cubre esta vergüenza con el silencio del NO

y el silencio del SI.

Hablaría de hablar en dudas

pero callo

como un cayo.

Si querés libertad




Si querés libertad

alejáte

alejáte

alejáte.

Este fuego cuece una espina

la aguja hinca

retazos distintos.

Carne

sombra.

Si querés libertad no vengas.

El diente acaricia hunde

hilos de saliva. Si querés

libertad

apartá

esta lengua

este velo de piel y sudor

estampado todo

de todas tu boca.

Estampado

en tu boca se pierde así

desapellida

te ve en el espejo

y es todo lo que quiere

y más.



Desobediente MUJER DE LOT





Callada encallada
en sí.
El fuego endurece.

Sal quieta
al ver
gran luz calor dolor
un instante y siempre.
Ojo piedra
ceniza boca.

Erguida al viento y el gesto negro
de grito.
Un viento de mundo y gloria
borra rasgos
desdibuja pule despega
polvo.

Ahora hay
tanto cuerpo en suelo en remolinos
de pie aún
frío
mudo entre soplidos
aire. (Frota y frota
frota y ella
no desaparece.)

Fija al desastre
desdobla
el caos la caída.
Un eco es
lo visto y ella.

Un eco feroz
que sigue y sigue
sigue aún
y hhhHHHhhhhhhh...
HhhhhHHHHHHhhhhhhhhhhh
hhh...

náufraga


Todo lo que perdí
canta.
Canto perdida.

Ni un alma!
Y el horizonte ondula
alto, hostil.

De abajo
-entre ciego reflejo-
viene una cosa.
Muy grande,
muy blanca.

Sin gritar,
cansada del mundo
y su rigor varón,
me hundo.

Sepulto mi mirar
y este animal
muerto que agusana.

Cómo esperar

en el agua

de las bestias.

gran silencio





















Sueño que sueña

Sueño de realidad


Sueño de Si Sí Sueño de existir


Aire quiere ser viento Aire desea pesar


matar correr romper viajar


Aire con densidad Aire imperceptible no




Misterio de ser Ser misterio

y decir


No ser misterio Ser cierto Firmamento



Caer sobre cabezas


lluvia piedras

y decir si no ven mi sol

si no ven



mi gran silencio

entonces rayo ira trueno




Porque todos deben saber y sentir



que existo




Y decirme


*

a Lore




Quise verla
recordar su
risa medicada me dio miedo
Ganas de correr

buscarla
enfrente

no la veo
Se fue
Fuimos



Ella dice
Me reconoce?
Espera que sea
como antes
Su boca
de lástima de temor
mira Soy nueva
Hablo otras cosas
otras voces
digo extraño

hablo milagro
Ella hace como que nada
que
todo bien
Veo sola




Temenos
perdí
Cuando era ella
quedan fotos






subeybajas






Abri mos la puerta

ruinas de ciudad

de subeybajas en veredas.

Abrimos ésta

aquí la mujer

demasiado fuerte para este mundo.

Abrimos:

Estación Ministro.

Despacito
nos vamos

dicen

"cárcel".

Decimos otra cosa

de lejos.

Cada puerta augura puertas.

Inaugura mos recuerdo y nombre.

Luz que ciega.

Vamos esta vez

como fuimos esa vez

y fue la primera vez.

Dormidos con el gesto del padre.

La puerta al dormitorio.

Nos vemos

dormidos
boca abajo.

Otra huella la misma.






tantas cosas



Sobre este moretón
edifico mis ojos.


Nací.


Hago promesas
con un precio
por las nubes.
Y tantas otras cosas.


Tres veces digo NO
y otra vez
¡Blúumm!


Una vez pensé una meta
buena
para mí.
Nunca supe bien cuál era
así que no sé
a dónde
no llegué
¡pero es tan cierto
que no llegué!


Si
"Deseoso es aquél que huye de su madre"
sé que deseo
pero no sé qué.


Duermo como ví dormir.
(La terapia no quita eso.)











ahora gárgola

para Aarón
*



Sos
el durazno del sueño
la manzana en los mitos.
Tu olor
despertó a la gárgola
oculta en esta boca.
Sos
lo mejor de algo
trunco y perdido
en los ojos.
Un tiempo que no fue.
*
Ahora gárgola
boqueo en la sombra
asfixio tu falta
con gesto de vómito.
Antes de pudrirte
entero y lejano
prendido aún
al árbol prohibido
te huelo a punto
en puntas de pie.
Me hacés crecer
ya caída y rota.
*
Sobre estos pies
maduros
sé alejarme.
*
*
*












SUJETA


Asedia la normalidad
y te quedás sin dientes.
Con qué cortar
hilos y cuerdas?
Todas esas indicaciones
de la gente
sobre cómo ser
se pegan:
engrudo al estómago.
Ajena a tu cuerpo
como toda mujer
después de biblia y moda.
Enredada y maniobrable,
tu sueños huelen
a sótano
de edificio público.
Y decís que tu modo de fracasar
es por ahí lo más
genuino y original
que ofrecer.
Tironeada por cabos
de insuficiencia y necesidad:
una triste chica
de mediana estatura
y problemas de piel
en un mundo curtido
y secreto
como el hombre
más cruel.
Perdida entre iguales,
gris
china entre chinos.
Pasajera de unos días,
extranjera a vos misma.
Bailás al compás
de los dedos sociales,
o, suelta de padre, caés
y no encontrás
un solo impulso que sostenga.
Sin equilibrio, temblorosa,
temerosa de ser
de las que hablan solas
por la calle,
sabés que no sabés pararte.
Y, como el mundo no perdona,
agradecés la mediocre
habilidad
que permite simular
el paso indicado de vivir
como todos.
Y dibujás la pose
de quien sabe

cómo
y a dónde ir.





prueba Zonar voz

vamos a ver qué hago acá
la cuestión es lograr publicar con fechas aún inexistentes para atemporalizar la escritura


lo logré!



Aquí una imagen de elementos utilizados para la presentación de Zonar voz, el 12 de abril de 2008
en el Centro Cultural Plaza Defensa
junto a Swami (Christian) del grupo AVITANTES
un placer!!!!!!!






*
*
A veces tu ojo late
y late.
Late molesto.
Es fácil repetir "a veces"
y es que se repite.
Tu ojo con ritmo propio
desproporcionado.
Demasiado ojo para el cuerpo de siempre.
Es fácil repetir "siempre":
Un equilibrio que "siempre" se rompe.
Puentes quiebran: Ahí va
la mano con tumor
la boca con tos
la voz cargada de flema.
Qué vas a hacer
con el deseo de contener y ligar
tus partes tus cosas tus padres tu amor tus libros tu techo y
tu Ojo titilante.
Contener un amor que ya no se sabe sentir.
Ni sabés qué sentís
y hablás
como si el sonido
tocara y detuviera
todo esto que escapa
y escapa.
Es fácil repetir "cae"y "decae".
Morir del punto
que aprendés a querer
de estar nomás
un tiempito ahí.
El tiempito de amar
late y late
sin orden
ni concierto.
*

Daño






Juegan sin miedo
con olas
y olas
mientras la piel
lastimada de la luna
resplandece
muy arriba
muy lejos.


La ven
como un resto
de sol.


Ella lo niega.

Crujir sentidos en el Centro Cultural Plaza Defensa

*
























*

Esto fue el 5 de abril de 2008, a las 18 horas en Defensa 535.

El "empapelador" es Alejandro Propato.
*
*
*
*
*
*
*
Si fuera hiedra


crecería


tan por fuera y arriba de mí


que hasta podría


abrazarme.

Partir


Abrasa partir

y la aguja del ojo

desnivela

ya no hay lugar?

No hay islas ni desiertas.


En cada cosa

precio

palabra

destino

dictado por

profesoras de geografía.

Todo sabido

apilado.

Bibliotecas

supermercados

internet

shoppings.



Qué hay que alcanzar?

Qué es lograr?

Ves
el horizonte de perfil:

mundo acá

mundo allá.

No hay viaje

-y el turismo aventura

está caro-.



Bajo un océano

cuadriculado

vaga el alma

de Alejandro Magno.

Si encarnara en algún

empresario

¿en qué reencarnarán

las cosas

indecibles?



Todo edificado.

A donde vayas

el billete

te nombra

como a cualquiera.


Desde la luna


Sueña con un planeta celeste
celeste y brumoso.

No hay Luna para la Luna!

En la numerosa humedad de ojos
de hábitos terrestres
refleja blanco
y mancha.
*

Clara



Seca al sol

sombra de otra.

Anida en los ojos

la luna.

Sin noche

sin amores.

Así

seca

sola.

Piedra blanca

salina

fría.

Cómo dormir

el suelo

el vacío

tan cerca

y esta claridad

muerta en los ojos.



Azules sobre azules

Misterio de azules
sobre azules.
Estallan aparecen y estás
para verlo
con el blanco ciego
en tus ojos
y un punto
negro efímero.
Titila pupila
pabilo
vidita
(minúscula residual).
Partícula
curiosa de polvo estelar
en la trama
trampa
de ¡buenos días! ¡buenas noches! usted debe...
verde rojo mmmsí...
no
prescindimos de sus servicios.
Años y actos
ajenos
nada es lo soñado.
Devenir absurdo en soles
rotos
laberintos
jeroglíficos
trazos
sobre granos de arroz.
Arácnidos deseos
carcelarios
tejen
la baba que acecha
tu inmensidad.

Canto




Hice que se pierdan los sueños
para no volver más
a mí.
Me desentierro y descubro
sobre el suelo
de las nubes:
ese lado que no se ve.

Desenterrada y oscura
como la tierra más pura!
Atrás de haber perdido,
atrás de haber dolido,
los ojos brillan
más que el cristal
y la luna.

Un viento de mar
en la boca
abre caminos
en remolinos
hacia donde después
el cielo se escondió.

Y un hombre con lobo
y selva de rulos
me abre los brazos al sol.
Y excava y escarba conmigo
el corazón.

Desenterrada y oscura
como la tierra más pura!
Atrás de haber perdido,
atrás de haber dolido,
los ojos brillan
más que el cristal!

ORAR



líbrame
líbrame
líbrame
Libráme
librá de mí
de mí
liberáme
Libráme de esperar
libráme de apellidar
Apellidada y dada
liberáme!
libráme de eso
eso que ama
y ama
de tan lejos
tan lejos que es
como si no estuviera
Libráme de esperar
No hay más
no hay más allá
veo esta piel estos ojos
en un reflejo
donde no hay
piel ni ojos
no hay carne ni boca
no estoy
Libráme de ser
ser sola
Ser sola y fantasma
del espejo
líbrame
líbrame
me libro
me libro
me libro
me digo


Alguien
ordena hueco,
señala cómo,
adónde.
Nunca ví la iglesia
abandonada.
Lleno todo, todo
lleno de inglés
-no dice ni
mú-.
Repleto de ingles
frígidas. Piensan luego
existen
sin sudar
casi
sin sufrir.

Roca


Que el musgo crezca.
Cubierta
por líquen blanco
de nada y años.
Apenas
crujir
viento en las grietas:
Quejido de entrañas y sueño.
Cosas imposibles horadan el suelo
y no hay más que
caer
rota.

un blanco

Apuntás y disparás

a un blanco

atrás de mí:

Un lugar que no veo está en tus ojos.

Sos misterio de noches

y mi nombre

se tuerce en tus labios.

Estás en los límites

del odio y el amor,

fuego

y destino.

Si dijera “padre” no diría

todo.

Hay más.

Todo

es lo que no entiendo.

Hundo

mis manos en tu pelo

y te veo

hablar desde tan lejos.

Música que enciende

mi cuerpo de siempre hija.

Formas y distancia

nuestro encuentro

de verse sin ver,

de jugar adivinanzas

entre espejos.

Todo

es el tiempo

-todos mis años-

en que miraste otra cosa

mientras yo

aquí.

Siempre niña, siempre hija,

siempre

te espero.















MUDA



Cuervos blancos


-que no dicen nada-


vienen a mí.


El día


se interpone como noche


de la noche.


Hielo seco burbujea


entre nubes,


ciega el sueño de ir


en reflejo, sombra. Luz


maldita: Desnuda


el cuerpo inhabitado,


señala como un dios


canoso, claro,


ausencia de alma


bajo el vello. Transparento


-como muerta a la intemperie-


no espero más que gusanos


igual de pálidos y mudos.


Entonces ramas mueven


el viento


-dedos oscuros tocan-.


Con ojos comidos


de vacío vibro


en aire


y me pierdo.

Almidonar los latidos


Almidonar los latidos, que suenen

exactos,

sincronizados;

impedir el sobresalto,

la angustia:

Vivir así en calma, sonreír cuando se debe

y no sentir

dolor

de sonreír sin sentido.

Querer sonreír sin sentido,

querer amar

en calma. Ser medida,

sin llegar a fría

o por ahí un poco.

Un poco muda

y otro

sorda.

Ser suficiente para mí.

Tenerme segura,

tenerme colmada,

tenerme saciada,

no importunar.

No importunar con reclamos

sin sentido:

“Vivir y dejar vivir”.

Eso, vivir,

no morir sin

¿quién?

No morir

por ningún motivo

sino después de haber

trabajado,

después de haber amado

con medida

y por medida

tener hijos,

tener techo

y ser limpia.

Querer todo eso

con toda el alma.

Tener alma,

velorio

y entierro.

Y mientras:

cantidad razonable de amigos razonables,

con relaciones corteses,

impecables bajo el ojo

de la madre. Que siempre es madre.

Cuya vagina

tiene el poder de crear lazos

más fuertes que el amor,

más fuertes que entender:

Lazos carnales

que son el suelo de todos

y cuyo desprecio

se torna sospechoso porque

¿Cómo no amar a tu madre?

y cómo no a tu padre,

y cómo no a tu abuelita.

Habiendo salido de aquella carne

que guardó tu carne

y seguro guarda

tu mente,

con primoroso cuidado,

para ser como se debe

-cada día-

y almidona tus latidos

-cada noche-.

Por esas noches en que una sueña.

Cosas posibles,

locas,

inconvenientes.

Que es mejor

olvidar.

Máscara con máscara

Aquí atrás
sobra espacio.
El hueco en lo hueco
acecha
palabras.

No hay qué decir.
Digo
por un no se qué
del silencio.
No hay qué saber.
Desmembrada
aspirada por lo que no hay.

Atrás
no existo.
Juego aparecer,
inquieta
fantasma. Soy
lo que ve
otro ojo.
No hay más.

Atrás carcomería
la soledad si hubiera
algo
solo.

No hay más que máscara
y nombre,
carcaza de piel
herida, fría. Corre
a los espejos,
huye despavorida de la succión
sin alma.











El Vértigo y el Viento


Fue como un tropezón
pero cayó
tres años.
Al comienzo sintió
el vértigo y el viento
después nada más
caer
en sueño.
Pasan cosas
que no duran
-un rato están
y al rato
no-.
Quién sabe qué pasó.
Ni un testigo
de tanta derrota
nadie
a quien pedir aliento.
Pasan cosas
sin decir ni
chau.
Algo que vuelve
es el adiós con los ojos
los ojos girados -cámara adentro-.
Imagen desencuentro
luz invertida
cruz bestial.
Cayó con un golpe
tal
que ni supo
que moría.
Y ahora cuenta
nueva
casi despierta
astillada miedosa hambrienta.
Y gira los ojos
y se ve subir.
Invierte el recuerdo y siente
el vértigo y el viento.

DECLINA



Ahì va
la piel
estiraaaaaada y
volàtil
sobre un aire tarde.
Ahì van
dientes
hacia soles
amarillos.
Y el ojo
de ver
hacer eso que interesa
al mundo.
Y desaparece.


Ahì vas
ya sin
final felíz.
Estriada y estéril
sobre viento.
Amplia y floja.
Gastada
suave
(remera o sábana
-la quiero la uso
la uso-).


Ahì va
el resto
dejo
aire
baba
hilo de átomos
heridos.


a la deriva guiás




Caracolean tus pies







en ayuno.







Sed de ojos







boca de agua







manos de anzuelo.







Quien parte







abre en el horizonte







un corazón.







Cuerpo de líneas







traza destinos allá







pezca a la luna







de asombro.







(Ella dice







díme con quién andas







ella dice







díme quién eres.)







A la deriva guiás







al sol







con tu frente.







Cual dios del delirio







te decís







lo que no debe ser







y afirmás -otra vez-







dolor sobre esta tierra.




Cumpleaños y casa prestada




Vayas a donde vayas

no hay oportunidad.

Relojes relojes y

ningún velador.

Alguien puntualmente

no lee de noche

y presta las llaves.

Sos quien deambula

otra casa y

cumple así

ostracismo y años.

En el bolso

hay ropa, fruta

y un gran

libro blanco.

Moby Dick

se abre y atormenta

tu inagotable ansiedad

de cosas remotas.

Ser gato

Es estúpido

Qué podría ser sino lo que soy?

Ser gato.
Pude haber sido gato.
Saltar por los aires
como si yo
no me pesara
y fuera libre de todos;
andar con ademanes de prescindencia,
de qué me importa
yo sola puedo.
Morder, arañar a quienes me dañan.
Llevar en mi un arma.
Ser mi arma
y serme toda. No reconocerme
en los espejos.
Pude haber sido gato;
sugerir mi presencia y no quedarme,
hacerme desear y estar mimada.
No atable,
no previsible.
Estar y no estar,
no depender de nadie.
Tener amigos y enemigos reconocibles
al instante. Volverme
sombra
cuando quiero. Poder andar así
sin otro cuidado que lamerme un poco.
Jugar todo el tiempo,
buscar comida y gatos
por las terrazas.
Subir,
maullar.
No aprender nada.

Creatura


Despierta
del todo
aún consiste en una
gelatina.
Absurda
pregunta del día.
Atrás
los tímpanos guardan
su alarma
en el silencio.
Y así cree
en la locura
y no tiene
paz.
“No olvides que ya
no vas a estar”.
Cuando algo
brota
gira para hablar
al aire quieto.
Despierta
distrae vacíos,
juega
a que no
espera.
Soy la creatura
de deshechos-yo.
Reconstruyo mis ojos
con un resto de hiel
y flujo
de la mañana.
Quién
va a pulir
tanto desprolijo
antes de caer.
Ya sé
oootra vez
comienza
ese fuego-juego
y sigo aquí.

recuerdo de un cuerpo

Lo vi, parado, sacar sus manos huesudas, largas, blandas, para actuar. Vi su frente sudada y la articulación de las piernas abiertas, quebrada hacia atrás. Lo vi frágil en un cuerpo demasiado largo. Sus huesos apenas soportando la altura. Demacrado como quien no come bien y comienza a consumirse. Su lengua entró y dije puedo pasarlo bien sin verlo. Cualquiera gustaría de esos ojos claros y esa boca. Si no fuera que me alejan los rostros angulosos y magros bajo pieles que no alcanzan a suavizar el esqueleto. Vi colgar sus pantalones como el recuerdo de un cuerpo sobre el fantasma. Fantasma más cercano a mí por miseria y angustia que aquel cuerpo de hace más de diez años. Los años pasaron sobre mí y dijeron que no corriera por nada y si lo hacía que no notaran mi aliento agitado y la ansiedad de ser alguien en un mundo ajeno. Los años pasaron sobre él como una lija que mordió su carne y sus grasas para dejarlo exánime frente a una hijita. Pero también más etéreo y flexible a lo duro. Su hablar es tan sincero como su cuerpo vulnerable. Pienso en mis piernas, tensas como mis pensamientos, y me digo algo nos pasó y lo hicimos distinto.




Dado

Como un dado
me tiro.
Miro y remiro
los signos de un sentido
una suerte.
Como un rompecabezas
rompo
mi cabeza
y espero que no falten
jugadores
piezas.
Como si tuviera todo
a la vista
para decirme quién soy
qué hacer
qué deseo.
Nunca pude
dejar de intentar
dominar
el dominó.
Ordenar las fichas:
otro modo
infeliz
de perderme.

no reza


En el colmo
de la indigencia
sueña un beso.

Ahora los minutos
son demasiados
para aullar.
El blanco
del ojo es gris
las heridas oscuras.

No reza.

Aquí esconde el hipo
del llanto
y el suspiro huye
húmedo.

Aquí pierde la mirada
sobre el río
al horizonte
sin edificios.

Aquí lima el filo
de antojos y risa
para hablarte.

Anida en el mundo
esto:
Pieles y nombres
lo cubren.
A veces
es un regalo
y a veces

.

ADENTRO

Dos, tres,
siete fuegos-yo:
brazos
abrasan cuerpos. Loco,
quiere
y no quiere, ama
y no ama.


Tres, más,
siete lenguas-cuerdas
anudan oídos
tiran.


Cada pensar atado
un hilo
tenso hasta partirlo.
Cuerdas para ahorcar lo que se va.

Adentro
culebrean
sueños de película
y se pudren.

En mi boca en mis ojos
ves el límite
donde casi desbordan
siete alimañas.

LA MALA RACHA: poema recontra explícito



Podrías pensar
en la luz
ahora que se quemó la lamparita.
En el calefón,
en la heladera,
o en ese trabajo
de mierda
por el que saliste
con el diario
(no sé ya cuántos días)
y ahora disputás con otras cinco.
Pero esperás
un golpe en la ventana
y sentir que el que viene te trae
a vos
de vuelta
-acá a tu cuerpo-
donde quedaste dibujada desde que se fue
y no volvió.
Podrías leer,
podrías no escuchar silencio,
dormir, soñar
con esa música que ponían juntos.
Pero mejor imaginás que tocan el timbre,
o que oís su voz, y vos
con una tranquilidad absoluta
-como de estar haciendo no sé qué cosa-
le abrís la puerta de tu casa y tu cuerpo
bajo un mediodía claro en que se ve todo
y el sol perpendicular mata las sombras.
Tal claridad y calor
enceguece
al sueño;
como no hay a quién abrir
te encerrás con dos vueltas,
y a dormir.
Tratando de olvidar
te olvidás de todo,
hasta de poner el reloj.
Mañana vas a faltar
a la entrevista
-del laburo de mierda-
y te vas a sentir peor. Vas a llegar
a la casa de una amiga
que no quiere más caras largas
y a sonreír de compromiso.
A la tarde
buscás dónde comer
y la excusa para
“cómo no fuiste al trabajo!”
Y más tarde –siempre- querés llamar,
no tenés teléfono
y te faltan monedas.
A la noche, tu habitación
sigue sin lamparita,
la heladera sin funcionar
y te falta el calefón.
Vas a poner el reloj para buscar
trabajo al otro día.
Pero
¿Sabés?
Lo único que hacés
es reconocer
las pisadas
-que imaginás-
hacia tu puerta,
los golpecitos que querés en tu ventana,
el timbre.
Sentís que viene,
mientras escuchás
una y otra vez
...









Entonces los huesos


se desprendieron de carne


y los ojos de mirada.


Nada fue


como quisiste.


Nada cierto


sino el dolor.


Lavaste tu boca furiosa


hasta ahogar la enfermedad


de soledad y vacío.


Rehiciste el guión


de días


unipersonales


hasta el continuo


diálogo


interno.


Así


decidiste sobrevivir.


Y fabricaste la máquina


de aplausos


para contener el instinto


de correr


hacia tu entierro.

Lámpara


Sola,
como los perros solos.
Triste,
como las heroínas tristes
de historias no escritas.
Genia-para-sí-misma,
más infeliz que
genio en su lámpara:
Oscuridad,
soledad,
asfixia.
El mundo no sabe y está
aquí.
Mujer invisible
en el mundo extraño
-mundo fantasma-.
Nadie dice su nombre
y ella
se huele,
saturada de sí misma.
Hay gato encerrado
pero
ella es la perra
más sedienta
y sus ojos
piden y piden
un sueño de Aladino.
Sueño ladrón,
roba su vida de lámpara oscura:
De adentro,
de boca,
de tumba,
de ano,
de mierda,
de loca.
Ahora
-sin caricias-
hunden la mecha,
vierten alcohol,
y la llama
consume lágrimas.
Aguardiente ella
muerde y muere.

de shopping con Sabina

Janet Wise para señoras
que pasean
sus zapatos finos por el shopping.
Ciudad sucia que
viste mejor de gris.
Buenos Aires resplandece
de miseria,
le queda bien el otoño
el asfalto y
es más elegante
andar sin sudor.
Los perfumes perduran
en marzo,
lejanos irresistibles
en vitrinas
en cuerpos ajenos.
El coqueto centro cultural
expone visiones bárbaras
deleita al público selecto:
Los que sufren
son espectáculo.
Se petrifican en fotos con premio
y aseguran extinguirse.
En el shopping suena ahora
Sabina.
Ayuda a digerir
el festín de las compras
al atravesar
la noche de cartoneros?
Sueños inevitables
de confort
se acomodan
a variedad de vidas y sueldos.
Los ojos acarician
telas y abrigos
de la última Europa.
Y todo parece
nada más
que pasar.

Cruzo




Cruzo
como un barco
sobre arenas, sobre piedras,
como una nave
a través de meteoritos.
El espacio entre,
el entre
vos y yo.
Y
no llego.

Mujer-caballero


Detrás de la espada
-en el sueño de la espada-
está la fuerza de una mano,
su destreza, valentía,
las ganas de luchar.
El valor del tiempo de la espada
es la temeridad de hoy,
es la locura de hoy.
La espada pretende
soluciones menos fáciles y distantes
que revólveres y bombas.
Exige un enemigo
casi personal.
El hombre que la empuña
tiene los pies firmes y ligeros,
es ágil, fuerte
y busca probarse
a través del alma
noble de la espada.
La espada pesada
y menos fácil que el cuchillo,
visible,
pendenciera.
Si yo pudiera
tomar la espada como un caballero,
una Mujer-caballero,
una mujer fuerte.
Si pudiera matar
y ser dura,
buscar orgullosa
el peligro. No saber huir,
saber morir, saber vivir!
No me importaría tener deseos de otros tiempos,
verme como loca
o ser ridícula para débiles y
esclavos de las comodidades.
Mi salvación,
mi liberación
sería yo
(no un lavarropas).
Si yo pudiera frente al espejo
ver mis hazañas
y cicatrices
sin pensar en cremas.
Si pudiera frente a mi muerte
pensar:
“hubiera sido mejor
guerrera india
o espartana”
y no
estar
vacía. Yo
sería
mi sueño.

manos


Soy mejor
en tus manos.
Tus manos
con dedos de
lengua de gato,
tus brazos de
madera
oscura y sudor.
Rompen
el hilo del recuerdo,
las yo de los
espejos,
los ojos que vieron mis ojos;
todas esas que fui
sobre la piel
lisa y fría del
reflejo. Tus manos
abren
y derriten mis formas.
Tus manos me
hacen.

ante el espejo


Tuviste que pedir
favores
de esos que nunca
se pagan.
Bajás la cabeza
a un lugar
donde no hay lugar.
¿Qué libertad soñás?
Sabés que tu cuerpo ansía
mentiras.
Abriste
el cofre del mundo
y dejaste salir los males
para llorar
nada más.
Torpe, inútil,
armás escándalo
por no saber vivir
y jodés.
Hay manos
que palmean tu cabeza,
hay manos que dan
el tortazo.
Y tu cabeza tiene
ojos y boca para
compadecerse cada noche
ante el espejo.

Bajo techo


No digo

Borracha de humo

subo

la escalera materna

a dormir

bajo su techo

bajo su colcha.

Al frío

quedan los sueños rojos.

Los días

en el segundo antes

de morir.

Entre dientes

deshago

sin crujir

esto No dicho.

Perros y Araña

Amanece.
Los perros están grises
de hambre y sed,
las ganas de caricia vuelve
rosa su lengua.
A veces nada es suficiente,
es todo hueco y el día
derrota.
Hace frío es verano
todo huele a esplendor
y es miseria. Los años
podrían
venir sobre un romano
carro de triunfo,
pero me arrastran
por calles de Buenos Aires.
Esperan
que pase. Otro día.
Sin valor los ojos
envidian
esa araña. Más dueña
del mundo
en su pequeño entretejido.
Protejo esta nada
con palabras.
Atrapo el día
gris, rosada, derrotada.









17-Desde el otro


Veo el dedo índice de su mano
desde lo profundo
como una plegaria,
se retuerce por alargarse
en la oscuridad.
No puedo ver más –o sí,
pero demasiado-
toda la luz se concentra
en su súplica de labios
desmesuradamente abiertos;
puedo ver sus pupilas negras
y la camapanilla de su garganta
no entiendo.
El sufrimiento lejano,
los desorbitados ojos.
Escucho el jadeo
que marca sobre mis pasos el ritmo;
luego creo ver su sombra
-entre muchas otras-
y me vuelvo hacia la luna y el sol,
como si marcaran un camino

hacia arriba.


Tu Ombligo


Tu
ombligo
en el centro
y yo infiltrada (siempre)
en la escena donde vos
hablás con
vos
en secreto.
Tu música me abre
quién sabe a qué.
Digo y acaricio a tu fantasma
mientras
tus ojos
siguen su propia historia.
Espero que algún
rastro
-mi perfume en tu almohada-
se abra paso en la maraña
de tu pensar solo
como
solo.

sueño con Maradona

Sueño que matan a Maradona en una feria. Un mercado del barrio, con un puesto tras otro, al lado del parque. Todos los puestos son carnicerías.

La cabeza de Maradona cuelga de un palo. En el otro extremo hay una cabeza desconocida, anónima. El palo está horizontal.

En el sueño me doy cuenta: antes de matarlo a Maradona lo torturaron.






Dice el capitán Ahab: "Reconozco tu poder sin palabra y sin morada, pero hasta el último hálito de ese terremoto que es mi vida te voy a disputar el dominio incondicional de mi mismo."
En la novela Moby Dick, de H. Melville.