Cielo




Leés para saber qué sentís.
No cualquier cosa.
Oscurece como en los últimos años.
Habría que correr y alcanzar
algún lugar.


Leés para saber dónde estar.
Oscurece ya tarde. Sin duda
hay que moverse. Sin ganas
de nada o todo en boca cerrada.


Entra el cielo
a tantos ojos. Tan cierto
este celo de cielo.
Cielo abierto a tantos y
sin embargo
¡No hay lugar!


Nadie llama.
No hay destino.
Nada más éste de trabajar
para vivir
de dinerar para vivir
de dinerarse.


-¿Qué tenés para vender?
-Una deuda,
la promesa sin crédito.


Cielo oscuro.
Negro así
el peso
la deuda el día que se va
mientras dudás
decidís mal
caés
te ves caer
no te ves
no entrás
no salís.


Cielo perfecto.
Sin grietas tiempos mundos
sin plural:
Total
Cerrado
Sordo.






4 comentarios:

Alfredo dijo...

Muy pobre como poesía, muy valioso como confesión de vida.

*******Lacónica******* dijo...

gracias por la crítica

Chopi dijo...

Pobres los ricos
ricos los pobres
pobres los pobre
ricos los ricos

Muy lindo, como caer leyéndote
el cielo en los ojos,
y otra vez viste como es no?
hay cielo y no hay,
como el punto en el que manoteas una palabra y te la llevás hasta caer

gracias

*******Lacónica******* dijo...

qué bueno que viniste Chopi (ay! que raro decirte Chopi, jajaj)

te dejé un comentario en "Esos días en los que me siento atada a un elástico..."
(avanti con el tironéo y el nudo)