Cielo




Leés para saber qué sentís.
No cualquier cosa.
Oscurece como en los últimos años.
Habría que correr y alcanzar
algún lugar.


Leés para saber dónde estar.
Oscurece ya tarde. Sin duda
hay que moverse. Sin ganas
de nada o todo en boca cerrada.


Entra el cielo
a tantos ojos. Tan cierto
este celo de cielo.
Cielo abierto a tantos y
sin embargo
¡No hay lugar!


Nadie llama.
No hay destino.
Nada más éste de trabajar
para vivir
de dinerar para vivir
de dinerarse.


-¿Qué tenés para vender?
-Una deuda,
la promesa sin crédito.


Cielo oscuro.
Negro así
el peso
la deuda el día que se va
mientras dudás
decidís mal
caés
te ves caer
no te ves
no entrás
no salís.


Cielo perfecto.
Sin grietas sin tiempos sin mundos
sin “eses”:
Total
Cerrado
Sordo.






las caras las voces


Parte rota

de la naríz rota

sobredice una rotura:

Ahí

a la vista

y al fondo

algo roto.

Las caras las voces

-las otras-

pasan

rezan:

"No es felíz quien no quiere"

Deseo enorme de sufrir

descubre y cubre esta vergüenza con el silencio del NO

y el silencio del SI.

Hablaría de hablar en dudas

pero callo

como un cayo.