Roca


Que el musgo crezca.
Cubierta
por líquen blanco
de nada y años.
Apenas
crujir
viento en las grietas:
Quejido de entrañas y sueño.
Cosas imposibles horadan el suelo
y no hay más que
caer
rota.

12 comentarios:

Asterion dijo...

Si yo la hubiera tenido a usted como profesora de Geología, hubiera estudiado con mayor gusto. Por fin alguien que desbarata la acción de los minerales y los pone en su verdadero lugar: quejido de entrañas y sueño.

Lacónica dijo...

si yo fuera profesora de lo que sea
creo que me aprovecharía de algún alumno
qué bueno que viniste Asteeee!!!
(y no sabés la de lugares que tengo
verdaderos y no tanto
-para minerales, digo-)

livio dijo...

Conque clases particulares...

Lacónica dijo...

por qué "particulares"?

cómo andás Livio?

Ulises dijo...

Lacónica:

Muchas gracias por tu comentario sobre la peli de Angelopoulos; la verdad sí se escapan muchas cosas, pero así es el oficio de cinéfilo. (Si decides documentarte más al respecto, hay un estudio de Peré Alberó sobre esa película, publicado por Paidós. Te lo recomiendo sobremanera.)

Por otro lado, me agradan tus poemas -éste me gustó mucho, para serte franco.
Procuraré más adelante incluir algo de poesía en la NRB.

Aprovechando la ocasión, ¿cómo diste con http://cliocraciababelica.blogspot.com (Me encantaría saberlo, sabés.)

Nos leemos pronto. ¡¡Muchas gracias!!

Cordialmente,
Ulises Velázquez,
Presidente de la Nueva República de Babel

horackio dijo...

algo asi.

saludos, chica poeta :)

Andrea dijo...

Holaaaa!
Si puedes mira en el sito "http://www.ildocumento.it/andrea_petrosino.htm".
Graciasss:)

Adolfo Calatayu dijo...

Hoy siento que lo que horada el suelo son la esperanzas rotas,los juguetes perdidos,las horas sin sentido,deshidratadas,los sueños olvidados.Que tristeza infinita...

toto scurraby dijo...

en el google de imagenes es la priemra que me aparecio.gracias por pasar.me gusta lo que escribis.beso

cronos dijo...

Hola, pasé a saludarte y a leer un poco tus lineas...

;) Saludos

Arleqino dijo...

cosas imposibles destruyen nuestras certezas cotidianas, que de tan naturalizadas ya no sabemos de su misterio y su magia.
y peor
cuando se trata de personas.





besos
A

Lacónica dijo...

Ay!
arleqino
creo que en mi comentario le agregué una U


sepa usted perdonar
los lapsus ortográficos y los otros