náufraga


Todo lo que perdí
canta.
Canto perdida.

Ni un alma!
Y el horizonte ondula
alto, hostil.

De abajo
-entre reflejos-
viene una cosa.
Muy grande,
muy blanca.

Sin gritar,
cansada del mundo
y su rigor varón,
me hundo.

Sepulto mi mirar
y este amor.

Qué esperar

en el agua

de las bestias.