no reza


En el colmo
de la indigencia
sueña un beso.

Ahora los minutos
son demasiados
para aullar.
El blanco
del ojo es gris
las heridas oscuras.

No reza.

Aquí esconde el hipo
del llanto
y el suspiro huye
húmedo.

Aquí pierde la mirada
sobre el río
al horizonte
sin edificios.

Aquí lima el filo
de antojos y risa
para hablarte.

Anida en el mundo
esto:
Pieles y nombres
lo cubren.
A veces
es un regalo
y a veces

.