ADENTRO

Dos, tres,
siete fuegos-yo:
brazos
abrasan cuerpos. Loco,
quiere
y no quiere, ama
y no ama.


Tres, más,
siete lenguas-cuerdas
anudan oídos
tiran.


Cada pensar atado
un hilo
tenso hasta partirlo.
Cuerdas para ahorcar lo que se va.

Adentro
culebrean
sueños de película
y se pudren.

En mi boca en mis ojos
ves el límite
donde casi desbordan
siete alimañas.